VALORES DE LA PROFESIÓN

NATURALEZA DE LA ÉTICA

Para la siguiente sesión tenemos dos lecturas que nos ayudarán a clarificar la naturaleza y el concepto de ética.

 

TAREA:

1. Todos somos respondables de leer las dos lecturas.

Trabajo para entregar impreso. (No aceptaré trabajos escritos a mano)

1. Explica con tus palabras el concepto de ética y moral, según las lecturas.

2. Saca tres ideas que consideres importante de las lecturas y argumenta por qué las consideras importantes.

3. Qué preguntas te surgen a partir de la lecturas, por lo menos tres preguntas.

 

Entregar en clase.

 

Universidad Nacional de Asunción                                                                                            Valores de la Profesión

NATURALEZA DE LA ÉTICA

Autor: Patricia Debeljuh

Sesión: 3                                                                                                             Asesor: Yan Speranza y Fernando Marín

 

Todos los hombres, a lo largo de las generaciones, se han cuestionado la presencia del bien y del mal en el mundo. Lo han hecho, siempre, partiendo del análisis de las acciones humanas. En cualquier dimensión de la vida, cabe reflexionar acerca de un modo bueno, virtuoso de comportarse o, al revés, de una manera deshonesta y viciosa de actuar. Se puede trabajar bien o mal, ser un buen amigo o no serlo, manejar un vehículo correctamente o de modo imprudente, en definitiva, desempeña un buen o un mal papel en cada una de las actuaciones. Permanentemente se valora la realidad. A través de los juicios éticos, se compara lo que pasa con lo que debería pasar. En última instancia, esa cuestión del bien y del mal está íntimamente relacionada con el obrar humano. Se puede decir que una persona es lo que es su comportamiento moral y por eso la ética resulta tan importante que no deja indiferente a los hombres.

 

La persona comenzó a plantearse estas cuestiones cuando tomó conciencia de que el ejercicio de su acción libre no significaba simplemente una elección sobre cosas externas a ella. Ésta es la más inmediata y evidente dimensión de la libertad, pero no la única. Su libertad tiene un alcance más profundo y decisivo: al optar sobre esta o aquella cosa, sabe que está decidiendo sobre sí mismo, está eligiendo el tipo de persona que quiere ser. Es el propio sujeto el que, como consecuencia de sus decisiones, alcanzará la felicidad o la frustración. Por eso, al tomar conciencia de su libertad y ejercerla, el hombre se enfrenta con la cuestión de su responsabilidad.

 

Cada persona es protagonista de su propia vida y, por lo tanto, de su existencia moral. Teniendo en cuenta un conjunto de ideas, valores y criterios, toma determinadas decisiones y enjuicia el comportamiento de los demás. Partiendo de este conocimiento moral espontáneo, el hombre es capaz de investigar racionalmente los fundamentos de la moralidad de sus acciones. La ética pretende esclarecer filosóficamente la esencia de la vida moral, con el propósito de formular normas y criterios de juicio que puedan contribuir una válida orientación en el ejercicio responsable de la libertad personal.

 

La ética es la parte de la filosofía que estudia la vida moral del hombre. Se centra en una dimensión particular dentro de la realidad de la vida humana: El comportamiento libre de la persona y, por ende su conducta responsable. La ética reflexiona sobre el significado último y profundo de la vida moral y se pregunta por el fin que persigue el hombre en su vida, para determinar, a partir de esa meta, aquellos comportamientos mediante los cuales podrá alcanzar la felicidad. De estas consideraciones se deduce fácilmente que la ética está al servicio del hombre para ayudarlo a vivir mejor, en un sentido más humano.

 

El origen etimológico del término “ética” puede aclarar la naturaleza de esta ciencia. Ética es un término muy antiguo, usado con frecuencia ya en el mundo griego. Procede del vocablo éthos y se traduce por ciencia de las costumbres. Lo mismo se aplica al término “moral”, que deriva del latín mos, es decir, costumbre. Sin embargo, si se quiere precisar aún más la significación de la palabra ética hay que remontarse a dos interpretaciones. En su origen, se encuentran dos términos griegos que tienen la misma raíz semántica: éthos (con épsilon) y êthos (con eta). El origen parece ser éthos, que significa costumbres y se refiere  a los usos y principios que rigen en una comunidad y guían la vida de la polis.

 

El término êthos (con eta), tal como lo usa Aristóteles, se refiere al “carácter”, o “modo habitual de ser”. Esta significación tienen más connotaciones individuales que sociales pues hace referencia a la personalidad. Remite al conjunto de cualidades que distinguen a una persona en su obrar. Cuando se habla de carácter o modo de ser no se alude al temperamento o a la constitución psicobiológica innata de una persona, sino a la forma de ser que ella adquiere para sí misma a lo largo de su vida, emparentada con el hábito que es bueno, si la perfecciona (virtud), o malo si la pervierte (vicio). De aquí se desprende que, muchas veces, la ética se identifica con el ejercicio de las virtudes o hábitos que el hombre se esfuerza por adquirir.

 

En latín, un solo término expresa esa doble acepción indicada más arriba. Mos, del que deriva “moral”, significa “costumbres” y de ahí que se considere la moral como la ciencia de las costumbres. Si bien es cierto que ética y moral se identifican en su significado, en el curso de la historia recibieron contenidos diversos. Ética se utiliza para la ciencia filosófica, y moral para el ámbito de la teología que estudia las acciones que tienden a alcanzar el fin sobrenatural del hombre. Moral, a su vez, podría tener un significado sociológico referido a las valoraciones morales de una sociedad, o bien un sentido meramente psicológico, como u estado de ánimo que indica una experiencia habitual de todas las personas. Así, por ejemplo, se dice que una personas tiene “una moral alta” o bien que está “desmoralizada”. En sentido estricto, “moral” se aplica al acto humano con relación al bien y por eso actualmente se presenta una tendencia a usar ambos términos –ética y moral- indistintamente.

 

Lo ético comprende las disposiciones del hombre, su carácter y sus costumbres, que constituyen un modo propio de ser, una forma de vida que se va adquiriendo día a día a lo largo de la existencia. “En resumen, la ética hace referencia etimológica a las “costumbres” y al “carácter” o “modo de ser”. Y, si bien la etimología –al menos latina- alude como más cercano al tratado sobre las “costumbres” –y de ellas se ocupan extensamente los manuales- , la ciencia ética no ha de limitarse a este estudio. Sin menoscabo de que deba enjuiciar y ayudar a la creación de costumbres, tanto individuales como sociales, no obstante, en la línea de Tomas de Aquino, la moral ha de preocuparse, preferentemente, de la “personalidad o modo de ser”, o de lo que el Aquinate denomina “virtud moral”. La ética o moral, con idéntica significación, estudiará los principios que orientan la conciencia en la búsqueda de la elección y de la ejecución del bien.

 

A modo de conclusión, se puede definir la ética como aquella parte de la filosofía que estudia las acciones humanas consideradas en relación con su fin último, tratando de obtener, mediante un método adecuado y apoyada en unos principios de validez universal, un conocimiento cierto y sistemático de la debida ordenación de la conducta humana.

 

 

Universidad Nacional de Asunción                                                      Valores de la Profesión

¿Cómo nace la ética?

Autor: Leonardo Boff

Sesión: 3                                                                     Asesor: Yan Speranza y Fernando Marín

 

Hoy vivimos una grave crisis mundial de valores. A la inmensa mayoría de la humanidad le resulta difícil saber lo que es correcto y lo que no lo es. Ese oscurecimiento del horizonte ético redunda en una enorme inseguridad en la vida y en una permanente tensión en las relaciones sociales, que tienden a organizarse más alrededor de intereses particulares que en torno al derecho y la justicia. Este hecho se agrava aún más por causa de la propia lógica dominante de la economía y del mercado, que se rige por la competencia –la cual crea oposiciones y exclusiones- y no por la cooperación- que armoniza e incluye-. Con ellos se dificulta el encuentro de estrellas-guías y de puntos de referencias comunes, importantes para las conductas personales y sociales.

 

Conviene también no olvidar lo que constó el historiado Eric Hobsbawm en su obra The Age of Extremes (La era de los extremos): Ha habido más cambios en la humanidad en los últimos cincuenta años que desde la edad de piedra. Esa aceleración ha hecho que los mapas conocidos ya no puedan orientarnos, que la brújula haya llegado a perder el Norte. En esta situación dramática, ¿cómo fundar un discurso ético mínimamente consistente?

 

El afecto: fuente originaria de la ética

La crisis crea la oportunidad de ir a las raíces de la ética y nos invita a descender a aquella instancia en la que continuamente se forman los valores. La ética, para ganar un mínimo de consenso, tiene que brotar de la base última de la existencia humana, que no reside en la razón, como siempre ha pretendido Occidente.

 

La razón, como ha reconocido la misma filosofía, no es el primer momento ni el último de la existencia. Por eso no explica ni abarca todo. La razón se abre hacia abajo, de donde emerge algo más elemental y ancestral: la afectividad; y se abre también hacia arriba, hacía el espíritu, que es el momento en que la conciencia se siente parte de un todo y que culmina en la contemplación y en la espiritualidad. Por lo tanto, la experiencia no es “pienso luego existo”, sino “siento, luego existo”. En la raíz del todo no está la razón (logo), sino la pasión (pathos).

 

David Goleman diría: “En el fundamento de todo está la inteligencia emocional”. El afecto, la emoción…, en suma, la pasión, es un sentir profundo. Es entrar en comunión, sin distancia, con todo lo que nos rodea. Por la pasión captamos el valor de las cosas. Y el valor es el carácter precioso de los seres, aquello que los hace dignos de ser y apetecibles. Sólo cuando nos apasionamos vivimos valores nos movemos y somos.

 

Siguiendo a los griegos, llamamos a esa pasión eros, amor. El mito arcaico lo dice todo: “Eros, el dios del amor, se levanto para crear la tierra. Antes todo era silencio, desnudo e inmóvil. Ahora todo es vida, alegría, movimiento”. Ahora todo es precioso, todo tiene valor, por causa del amor y de la pasión.

 

Tensión entre afecto y razón

Pero la pasión está habitada por un demonio. Dejada a sí misma, puede degenerar en forma de disfrute destructivo. Todos los valores valen, pero no todos valen para todas las circunstancias. La pasión es un caudal fantástico de energía que, como las aguas de un río, necesitan márgenes, límites y la justa medida. De lo contrario, irrumpe avasalladora. Es aquí donde entra la función insustituible de la razón. Lo propio de la razón es ver claro y ordenar, disciplinas y definir la dirección de la pasión.

 

Aquí surge una dialéctica dramática entre la pasión y la razón. Si la razón reprime a la razón, triunfa la rigidez, la tiranía del orden y la ética utilitaria. Si la pasión prescinde la razón, domina el delirio de las pulsiones y la ética hedonista, del puro disfrute de las cosas. Más, si se impone la justa medida, y la pasión se sirve de la razón para un autodesarrollo ordenado, entonces emergen las dos fuerzas que sustentan una ética prometedora: la ternura y el vigor.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

La didáctica de ayer fue muy interesante, sobre todo el momento en el que los líderes salieron a conciliar afuera del curso, para la votación 5 los cuatro mantuvieron sus "ideales nobles" de ayudarse el uno al otro, pero en las dos siguientes cada cual comenzó a preocuparse más por sus intereses sin cumplir con la palabra acordada... Y eso es lo que sucede muchas veces en la vida cotidiana, sólo queremos ganar o ser los primeros,sin tomar en cuenta a un amigo que nos puede estar necesitando en ese momento, anoche el ganar no lo trascedental, sería más importante demostrar "compañerismo"; como sucede en la vida, no importa que se gane o no, nos sentiremos felices y triunfadores en nuestra mente y corazón si el camino ayudamos a elevarse con nosotros a aquellos que nos necesitan

La sesión 3 me ha hecho rescatar que muchas veces las personas por el solo hecho de llegar a ocupar un status más alto y ser supuestamente "los mejores", pueden de realizar acciones sin analizar como mínimo si su comportamiento para llegar a esa meta es o no ético, yo creo que todos los profesionales en nuestra vida diaria debemos ponernos a analizar si lo que hacemos esta o no correcto; si nos dejamos influenciar más por las costumbres que por los verdaderos valores, que son al final los que marcaran la diferencia en nosotros como personas. Actuar como un profesional ético en el desarrollo de nuestras actividades diarias, sean estas laborales o familiares son las que no llevarán a la satisfacción de haber obrado de la manera correcta

La sesión de ayer a mi parecer fue muy ineteresante, ya que comprendí un poco sobre los valores éticos, a mi vez comprendí que muchas veces las personas no somos confiables, y tratamos solo de cumplir con nuestros objetivos a veces al precio que sea, sin importar los valores que nos enseñaron desde pequeños, tal vez todos a veces optamos en tomar decisones que hacen mal a los demás, deberíamos de ser capaz de pensar en el benefico de todos y de la mejor forma posible para así fomentar más valores en nuestra sociedad...!!!

te amo vanessa carrera... sos mi vida...

La ética personal y profesional van de la mano, pero el hombre de hoy tiene en cuenta esto en sus acciones diarias? Cada día nos encontramos con noticias que lastimosamente ya no es una novedad, la corrupción, es un ejemplo. Qué nos ha llevado a esto? Es necesario que cada uno realicemos una evaluación de a donde queremos llegar, que estamos hacieno para ello y como lo estamos haciendo. La ética esta en nuestras acciones, en nuestro vivir, por ejemplo podemos ser felices o tener momentos felices realizando nuestras actividades con honestidad y empatía, nuestro actuar tiene consecuencias y éstas serán reconocidas en el futuro. No tengamos miedo de hacer lo que creemos correcto, expresemos nuestros pensamientos y utilicemos nuestra libertad pensando no solo en nosotros mismo sino también en los demás.

Me gusto bastante al parte que habla sobre la libertad. La ética esta íntimamente unida a la ética, comparto la parte en que cita que cada hombre esta en manos de su libertad. Cada uno hace su destino como vulgarmente se dice, y depende de cada uno la forma en que quiere vivir, eso si, muchas veces necesitamos que nos inpongan parametros de lo que esta bien y que esta mal, pero es el hombre el que decide su forma de obrar, y lastimosamente en los ultimos tiempos el hombre prefiere vivir sin etica, ya que le es mas facil y cómodo. Pero sin poder llegar a la excelencia y el perfeccionamiento de su propio yo.

Ambas lecturas nos ayudan a esclarecer mejor nuestras ideas acerca de la ética y como influye en nuestra sociedad, su importancia tanto en el acontecer diario de la vida, asi como en nuestras acciones que se ven reflejadas en nuestros ambitos laborales. Como también en el futuro de nuestras naciones, ya que deben de ser tenidas en cuenta para enfrentar los problemas sociales.

El hombre preciso de la ética desde sus inicios, porque siempre le fue vital el interrelacionamiento con otras personas para obtener aquello que no conseguiría de manera individual. En cuánto el hombre se relaciona en sociedad y gracias a ello empieza a trabajar en conjunto pone en práctica aspectos internos de su conducta y los exterioriza por medio de esas acciones; es ahí cuando entra a tallar que es correcto o incorrecto desde el punto de vista filosófico y moral. Y más aún, que es lo que cada individuo percibe y como reacciona ante los diferentes estímulos externos. En cuanto seres humanos racionales poseemos la capacidad de distinguir entre el bien y el mal, correcto o incorrecto, puro o impuro. Lo que en épocas pasadas podría considerarse como un acto erróneo, en la actualidad es aceptado, muchos fueron los filósofos o pensadores que fueron refutados una y otra vez por la sociedad de esos tiempos, o cuánta oposición es la que se impone sobre los nuevos avances científicos que vienen a romper los esquemas de lo que es considerado “tradicionalista”, simplemente por un temor hacia lo nuevo y desconocido. La ética no es una ciencia que se circunscribe a una determinada época o sociedad, es una ciencia que acompaña al individuo en su constante progreso y renovación, (Renovación en la forma de concebir su existencia, en la percepción de lo que le compete, renovación de pensamientos y actitudes y por ende en la forma de interactuar con su ambiente externo)

Califico como interesante y veraz la lectura de Bernardo Kliksberg. El Desarrollo económico, social y ambiental de nuestra sociedad debe necesariamente contar con la presencia de la Ética en el accionar de nuestros líderes y todos nosotros, así y solo así se podrá llegar a mejorar la situación en los diferentes escenarios que al final constituyen pilares que sustentan el mundo que nos rodea.

EL DESAFÍO DE LA ÉTICA. La Ética está presente en cada acción que realizamos, es decir, inconcientemente en nuestra conducta cotidiana practicamos la ética que a la vez implica libertad, la misma que nos permite ser dueños de nuestro propio destino. La búsqueda de la felicidad está implícita en nuestras vidas, es el fin del individuo, la cuestión es saber si nuestra conducta está ayudando o no a alcanzar ese fin.

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